sábado 19 de noviembre de 2011

Hoy nos hemos levantado

Más nublado, más frío, más de aquí. Hoy nos hemos levantado sin sol, y sin ruido de campaña. Hoy nos hemos levantado con ganas de golpear teclado, y cero ganas de guerrear con Felipe II. Las sombras que pueblan los pasillos hablan de urnas, de educación, de injusticia. Intento trabajar. Pero hoy nos hemos levantado vagos. Pongo el 24, y me recuerdan que en Somalia siguen igual, es decir, que no han dejado de morirse de hambre. Yo hago como que nada, pero ellos miran, miran en silencio, y gritan mucho. Pero nada, no me quita el hambre. Anestesia intravenosa.

Bárbara Rey, retumba en el Twitter, y la #reflexión y también no sé qué de Vota a no sé quién. Y aún así tengo hambre, y más que nunca. Dicen que la campaña electoral cuesta 124 millones de euros. Joder, normal que hoy no digan ni esta boca es mía y se dediquen a correr montaña arriba. Hoy nos hemos levantado con ganas de criticar. Eso sí, Obama y el chino hablan y hablan y hablan. Pero dicen que Obama se vuelve para su casa "en un contexto de desacuerdo", bla bla blá. Más productiva ha sido mi siesta. Hoy nos levantamos con ganas de siesta larga.

Se acaba la siesta y, buenas nuevas, leo que Ratzinger exige, del verbo exigir, una respuesta al sida en África. Y añade, con sus santísimos genitales, que el preservativo no es la solución, que "el preservativo aumenta el problema". Dice que la solución está en "conductas como la abstinencia sexual". Es decir, ésa misma que profesan todos los míos (debería haber añadido). Hoy nos hemos levantado con el guapo subido y el papa bajado.

Mañana es la celebración de la democracia, dirían aquellos que votaron por primera vez con 30, 40, 50, 60 o 70 años. A mi abuelo le encantaba elegir sus papeletas, ir a las urnas. Así que con un par de resacas y mucha rabia iré mañana a votar.


Ya ha anochecido, y menos mal que la música ha tapado tanto ruido. Hoy nos hemos levantado con el pie izquierdo. Pero bueno, por lo menos nos hemos levantado, que no es moco de pavo. Eso sí, mañana nos acostaremos a ritmo cambiado (#aritmocambiado).

Me voy a la calle a reconducir mi día. Y a reflexionar la noche.



0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada